El Gobierno nacional oficializó un nuevo esquema de seguridad destinado a reforzar los controles vinculados a los espectáculos deportivos, especialmente en el fútbol argentino. A partir de una resolución publicada en el Boletín Oficial este 13 de marzo de 2026, el Ministerio de Seguridad estableció el Programa Federal de Control en Ruta para Eventos Deportivos (PROFERED), una herramienta que permitirá ampliar los operativos policiales más allá de los estadios y extenderlos a rutas, accesos interurbanos y puntos clave de traslado de hinchadas.
La iniciativa forma parte de una estrategia para prevenir incidentes antes de que los asistentes lleguen a los partidos de fútbol u otros espectáculos deportivos. Con el nuevo programa, las fuerzas de seguridad podrán instalar retenes, interceptar vehículos que se dirijan a eventos deportivos y realizar inspecciones preventivas para detectar armas, drogas u otros elementos considerados peligrosos.
Según el texto oficial, la medida apunta a mejorar la prevención de hechos de violencia asociados al fútbol argentino y a otros eventos de gran convocatoria. De esta manera, el control de seguridad dejará de concentrarse únicamente en los alrededores de los estadios y se extenderá a todo el recorrido previo que realizan los simpatizantes, desde su lugar de origen hasta el ingreso al espectáculo deportivo.
Controles en rutas, accesos y traslados hacia partidos de fútbol
El PROFERED introduce un cambio relevante en la política de seguridad vinculada a los eventos deportivos en Argentina. Hasta ahora, gran parte de los operativos se realizaban en las inmediaciones de los estadios o en puntos específicos de acceso a los partidos. Con el nuevo esquema, el control se ampliará hacia rutas nacionales, accesos interurbanos, terminales de transporte y otros puntos estratégicos.
El objetivo principal es detectar posibles riesgos antes de que los asistentes lleguen al estadio. Esto incluye la identificación de personas con armas, estupefacientes o cualquier otro elemento que pueda generar situaciones de violencia durante el desarrollo del evento deportivo.
Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que en distintas fiscalizaciones realizadas durante los últimos años se detectaron situaciones que representaban un riesgo para la seguridad pública. En varios operativos vinculados al traslado de hinchadas se encontraron armas de fuego, armas blancas de gran tamaño, sustancias ilegales y personas en estado de intoxicación alcohólica que se dirigían a partidos de fútbol.
Este tipo de situaciones llevó a las autoridades a reforzar los controles preventivos y a diseñar un sistema que permita intervenir antes de que los simpatizantes ingresen a los estadios. La intención es reducir los incidentes que históricamente se registran en el fútbol argentino y mejorar la seguridad en los espectáculos deportivos masivos.
Dentro de este esquema, las fuerzas de seguridad podrán interceptar distintos medios de transporte utilizados para trasladarse a los partidos. Esto incluye vehículos particulares, ómnibus contratados por hinchadas, motovehículos y otros transportes que se dirijan hacia los eventos deportivos.
Los operativos podrán realizarse tanto en rutas nacionales como en accesos interurbanos o corredores que habitualmente utilizan los simpatizantes para asistir a los encuentros deportivos. De esta manera, el control se aplicará durante todo el trayecto previo al evento, ampliando el alcance de la prevención.
Qué objetos podrán retener las fuerzas de seguridad
Uno de los puntos centrales del nuevo programa es el protocolo de inspección que habilita a las fuerzas de seguridad a realizar controles preventivos cuando exista la presunción de que una persona o un grupo se dirige a un evento deportivo.
El procedimiento permitirá revisar automóviles particulares, micros de transporte de hinchas, combis y otros vehículos que se dirijan a los estadios. Durante estos controles, los agentes podrán inspeccionar pertenencias con el objetivo de detectar armas, drogas u objetos considerados peligrosos para la seguridad del espectáculo deportivo.
La normativa establece que las autoridades podrán impedir el traslado de elementos cuya portación represente un riesgo potencial, incluso cuando dichos objetos no constituyan un delito en términos estrictos según la legislación vigente.
Entre los elementos que podrían ser retenidos o impedidos de ingresar a los eventos deportivos se encuentran herramientas, mástiles u otros objetos que puedan ser utilizados como elementos contundentes durante posibles enfrentamientos entre hinchadas.
El protocolo también contempla la identificación de personas que se encuentren bajo los efectos del alcohol o sustancias que puedan alterar el normal desarrollo del evento deportivo. En estos casos, las fuerzas de seguridad podrán intervenir para evitar situaciones de violencia o disturbios.
Además, los controles permitirán detectar individuos con pedido de captura, personas vinculadas a antecedentes de violencia en el fútbol o ciudadanos que se encuentren en situación migratoria irregular.
Otro de los aspectos relevantes del programa es la participación de los clubes en la planificación de los operativos. La resolución establece que el jefe de seguridad de cada institución deberá informar de manera anticipada la cantidad aproximada de hinchas que viajarán en ómnibus hacia el estadio.
Este mecanismo permitirá a las autoridades planificar con mayor precisión los operativos de seguridad y asignar recursos de manera más eficiente en los trayectos donde se prevé mayor circulación de simpatizantes.
De esta manera, el sistema busca mejorar la coordinación entre clubes, fuerzas de seguridad y organismos públicos encargados de garantizar el orden durante los partidos.
Coordinación federal para prevenir violencia en el fútbol
El PROFERED funcionará bajo la órbita de la Unidad de Coordinación de Traslados Interjurisdiccionales, dependiente de la Dirección de Seguridad en Eventos Deportivos del Ministerio de Seguridad.
Esta unidad tendrá la responsabilidad de planificar y coordinar los operativos cuando los traslados de hinchas involucren diferentes jurisdicciones, algo habitual en el fútbol argentino cuando los equipos disputan partidos en otras provincias o ciudades.
La creación de este programa busca fortalecer la cooperación entre fuerzas federales, policías provinciales y autoridades locales. Según el Ministerio de Seguridad, el objetivo es construir un sistema de prevención más integrado que permita anticipar situaciones de riesgo antes de que se produzcan incidentes.
El esquema también contempla la participación de distintos organismos vinculados a la seguridad vial, el transporte y el control migratorio, lo que permitirá abordar la problemática de manera más amplia.
Otro aspecto destacado de la resolución es que la implementación del programa no implicará un gasto adicional para el Estado nacional. Las autoridades explicaron que el sistema se integrará dentro de las estructuras y recursos ya existentes en las fuerzas de seguridad y los organismos involucrados.
En ese marco, la Gendarmería Nacional Argentina y la Dirección de Seguridad en Eventos Deportivos deberán elaborar protocolos operativos específicos que se aplicarán en cada jurisdicción, adaptándose a las características de los distintos traslados y eventos deportivos.
La puesta en marcha del PROFERED coincide con una estrategia más amplia orientada a reducir la violencia en el fútbol argentino, un fenómeno que durante décadas generó enfrentamientos entre hinchadas, disturbios en las inmediaciones de los estadios y operativos policiales de gran magnitud.
Con la formalización de este programa, el Gobierno busca institucionalizar un sistema de control preventivo que hasta ahora se aplicaba de manera parcial o en operativos especiales para determinados partidos.
A partir de su publicación en el Boletín Oficial, el nuevo programa de seguridad ya se encuentra vigente y podrá aplicarse en los próximos partidos de fútbol y espectáculos deportivos que impliquen traslados de hinchadas entre distintas jurisdicciones del país.
El objetivo final de la medida es garantizar que los eventos deportivos se desarrollen en un contexto de mayor seguridad, reducir los riesgos asociados a los traslados de simpatizantes y fortalecer la capacidad preventiva del Estado frente a posibles situaciones de violencia en el deporte.





