El inicio de clases en la provincia de Buenos Aires enfrenta un escenario crítico: los gremios docentes, estatales y judiciales anunciaron medidas de fuerza mientras el gobierno de Axel Kicillof denuncia un retraso millonario en los fondos que la Nación le debe a la Provincia. Según las autoridades bonaerenses, la deuda asciende a $22,2 billones, un monto que representa cerca de la mitad del presupuesto provincial anual y equivale a ocho años de inversión en obras públicas.
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, calificó la situación como un “ahogo financiero sin precedentes”, y aseguró que estos fondos podrían financiar la construcción de más de 15.000 kilómetros de rutas o sostener programas educativos y de salud durante todo un año. “Mientras la Nación se retira de sus funciones, los recursos provinciales están históricamente deprimidos”, advirtió. El conflicto salarial y la falta de transferencias federales consolidan un escenario de tensión política y económica que impacta directamente en millones de bonaerenses.
Paro docente: el ciclo lectivo comienza en conflicto
Los gremios docentes anunciaron un paro para el 2 de marzo, coincidiendo con el inicio del ciclo lectivo. El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que reúne a distintas asociaciones, consideró insuficiente la última oferta del Gobierno provincial de un aumento del 3%.
- Federación de Educadores Bonaerenses (FEB): lidera la medida y argumenta que el salario no alcanza a cubrir la inflación y los aumentos de tarifas.
- Suteba: el sindicato más representativo, se plegó al paro pese a su cercanía histórica con Kicillof, siguiendo además la convocatoria nacional de CTERA.
Uno de los puntos centrales de la negociación es la eliminación del Fondo de Incentivo Docente (FONID), que hasta 2025 complementaba los sueldos. Los docentes señalan que la falta de estos fondos, junto con la reducción de transferencias nacionales, dificulta sostener los gastos cotidianos. Entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, los servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) subieron un 593%, mientras que los precios generales aumentaron un 200%, según datos sindicales.
El impacto del paro será inmediato: las clases no comenzarán según lo previsto, y la falta de acuerdo pone en riesgo la continuidad educativa en miles de escuelas. Los gremios insisten en que la negociación salarial depende de la disponibilidad de fondos y del compromiso de la Nación de compensar la deuda histórica con la Provincia.
Estatales y judiciales presionan por aumentos urgentes
La tensión salarial no se limita a los docentes. Estatales y judiciales también reclaman aumentos y denuncian que la propuesta del 3% para febrero no compensa la pérdida de poder adquisitivo.
- Asociación de Trabajadores del Estado (ATE): solicitó formalmente al Ministerio de Trabajo la reanudación urgente de las paritarias. Señala que desde la eliminación del cepo cambiario y la devaluación del dólar, los salarios estatales cayeron un 13,5% en un solo mes.
- Judiciales (AJB): decidieron un paro total de actividades y evalúan coordinarlo con otros gremios estatales en los próximos días. El objetivo es que el Ejecutivo presente una propuesta que iguale o supere la inflación acumulada.
Los sindicatos destacan que los recortes nacionales y los tarifazos impactan directamente en los ingresos de los trabajadores, asfixiando al gobierno provincial y limitando su capacidad de sostener servicios públicos esenciales. Entre sus pedidos principales se incluyen aumentos salariales de emergencia para los sectores más vulnerables, especialmente los auxiliares de la educación, quienes son los primeros en sentirse afectados por la inflación y los aumentos de tarifas.
En un comunicado, ATE subrayó:
“Garantizar el salario de los trabajadores estatales es clave para sostener todas las políticas públicas en beneficio de los más de 17 millones de bonaerenses.”
La combinación de medidas de fuerza de distintos sectores presiona al Ejecutivo a presentar nuevas ofertas que contemplen no solo ajustes salariales, sino también la recuperación del poder adquisitivo perdido.
Recursos provinciales deprimidos: la Nación bajo la lupa
La deuda de $22,2 billones con la Nación no es solo un número contable: tiene consecuencias directas sobre la educación, salud, seguridad y obra pública. Según el ministro Pablo López, este monto equivale a:
- Más de 15.000 kilómetros de rutas provinciales.
- La mitad del presupuesto total de la provincia de Buenos Aires.
- Más de un año completo de recaudación propia.
“El superávit nacional es deuda con las provincias. Mientras tanto, la Nación se retira de sus responsabilidades, y la Provincia debe afrontar sola los servicios básicos”, afirmó López.
El gobierno bonaerense denuncia que la política nacional de recortes y eliminación de fondos específicos impide desarrollar programas sociales, mantener la infraestructura y sostener los servicios esenciales. La falta de recursos también limita las posibilidades de negociación con los gremios y aumenta la tensión laboral.
Kicillof y su equipo aseguran que las paritarias siguen abiertas, pero reconocen que la combinación de medidas de fuerza y la falta de transferencias hace que alcanzar un acuerdo sea un desafío. La situación es un reflejo del choque entre las responsabilidades provinciales y la política económica nacional, y el inicio del ciclo lectivo será la primera prueba concreta de cómo se resolverá el conflicto.





