Un operativo antidrogas desarrollado este jueves 9 de enero en las ciudades de La Plata y Berisso dejó como saldo el secuestro de cocaína, dinero en efectivo, un arma de fuego y diversos elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes. La intervención fue realizada por personal del Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría 1ª de La Plata, en el marco de una investigación judicial que busca desarticular puntos de venta de drogas en la región.
El procedimiento incluyó dos órdenes de registro domiciliario dispuestas por la Justicia, tras una pesquisa que se originó a partir de detenciones previas relacionadas con el narcomenudeo. Como resultado de los allanamientos, una mujer de 70 años fue aprehendida e imputada por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegal de arma de fuego, aunque posteriormente recuperó la libertad mientras continúa vinculada a la causa.
El caso vuelve a poner en foco la problemática del tráfico de drogas a escala barrial en zonas urbanas de La Plata y alrededores, una modalidad que preocupa a las autoridades por su impacto directo en la seguridad cotidiana, la violencia asociada y la proliferación de economías ilegales en barrios residenciales.
El origen de la causa y el avance de la investigación
Según informaron fuentes oficiales, la investigación se inició semanas atrás a partir de la detención de dos personas presuntamente involucradas en la venta de drogas. A partir de ese procedimiento, la fiscalía interviniente avanzó con tareas de inteligencia, seguimiento de movimientos y análisis de vínculos, lo que permitió identificar otros domicilios que habrían sido utilizados como puntos de acopio o apoyo logístico para la actividad ilegal.
Con esos elementos, la Justicia autorizó los allanamientos simultáneos en una vivienda de La Plata y otra ubicada en Berisso. Durante los registros, el personal policial logró reunir pruebas consideradas clave para sostener la hipótesis de una estructura orientada a la comercialización de estupefacientes, más allá de los primeros detenidos.
Las autoridades señalaron que la mujer aprehendida quedó involucrada en la causa a partir de los elementos secuestrados en su domicilio, que refuerzan la sospecha de una participación activa dentro del circuito investigado.
Droga, dinero y elementos de fraccionamiento
Durante los allanamientos, la Policía secuestró alrededor de 21 gramos de cocaína, además de una importante cantidad de sustancia de corte, habitualmente utilizada para el estiramiento de la droga antes de su venta. Este hallazgo es considerado un indicador relevante de una operatoria sostenida en el tiempo, vinculada al fraccionamiento y la distribución al menudeo.
También se incautó dinero en efectivo en billetes de baja denominación, una característica frecuente en causas de venta directa al consumidor, así como varios teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes. Los investigadores buscarán determinar contactos, comunicaciones y posibles vínculos con otros actores involucrados en la comercialización de estupefacientes en la región.
Entre los elementos secuestrados se destacó además la presencia de un posnet, un dispositivo que refuerza la sospecha de una estructura organizada para el cobro de transacciones, una modalidad que en los últimos años comenzó a aparecer en investigaciones vinculadas al narcomenudeo.
Un arma de fuego como agravante
Otro de los puntos centrales del procedimiento fue el hallazgo de un arma de fuego con municiones, lo que derivó en una imputación adicional por tenencia ilegal. Desde el ámbito judicial explicaron que la presencia de armamento en este tipo de causas suele ser considerada un agravante, ya que incrementa el riesgo para vecinos, fuerzas de seguridad y las propias personas involucradas en la actividad ilegal.
La Justicia deberá determinar si el arma estaba destinada a la protección del circuito de venta de drogas o si tenía otro origen, una cuestión que será analizada en el marco de la investigación en curso.
Intervención judicial y situación procesal
En la causa intervienen la Unidad Funcional de Instrucción N°18, el Juzgado de Garantías N°5 y la UFI N°16, que coordinaron las medidas judiciales y las actuaciones posteriores a los allanamientos. Tras cumplir con los recaudos legales y las diligencias de rigor, se dispuso la libertad de la mujer aprehendida, sin perjuicio de que continúe imputada y sujeta a futuras resoluciones judiciales.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que el análisis de los teléfonos celulares y del resto del material secuestrado será determinante para definir los próximos pasos del expediente, y no se descarta que surjan nuevas imputaciones o medidas procesales en los próximos días.

Operativos y control del narcomenudeo en la región
El procedimiento se suma a una serie de operativos que las fuerzas de seguridad vienen desarrollando en La Plata, Berisso y la región para combatir la venta de drogas a pequeña escala. Este tipo de investigaciones suele avanzar de manera progresiva, a partir de detenciones iniciales que permiten reconstruir redes, roles y puntos de operación.
Desde las autoridades remarcaron que la articulación entre la Policía y la Justicia resulta clave para sostener este tipo de causas, que requieren seguimiento constante y un abordaje integral. Mientras tanto, la investigación continúa abierta y bajo análisis judicial, en un contexto donde el combate al narcotráfico barrial sigue siendo uno de los principales desafíos en materia de seguridad.






