A 100 días del inicio de los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025, se presentó uno de los íconos más esperados del evento: la medalla que colgarán los jóvenes atletas del continente. Pero no es una medalla más. Esta vez, el deporte se funde con la cultura, y lo hace de la mano de la guarania, esa expresión musical que desde hace un siglo le pone melodía al alma paraguaya.
La ceremonia, realizada en el Teatro Ignacio A. Pane, marcó mucho más que un hito organizativo. Allí se reveló una pieza de arte cargada de sentido. Inspirada en Jejuí, la primera guarania creada en 1925 por un joven José Asunción Flores, la medalla lleva grabado el compás 6/8 y las notas de esa obra emblemática. Un detalle que la convierte en algo más que un premio: es un símbolo cultural, un homenaje grabado en metal.
El diseño fue fruto del trabajo conjunto entre el Comité Organizador Local, el biógrafo Antonio Pecci quien aportó datos esenciales sobre la vida de Flores y María Victoria Sosa Zárate, directora de la Orquesta Sinfónica de Asunción, quien logró traducir la partitura de Jejuí en un lenguaje visual. El resultado: una medalla que vibra con historia.
En el dorso puede leerse: “Homenaje al centenario de la guarania: Jejuí”. No es un simple texto. Es una declaración de identidad. Porque cuando un atleta suba al podio y reciba esa medalla, no solo estará celebrando su esfuerzo: estará llevando con él un pedazo de Paraguay, de su música, de su legado.
Más de 4.000 atletas competirán entre el 9 y el 23 de agosto en Asunción. Se entregarán 1.077 medallas (333 de oro, 333 de plata y 411 de bronce), pero cada una de ellas será única. No por su metal, sino por su historia.
En tiempos donde lo inmediato y lo funcional parecen dominarlo todo, esta propuesta nos recuerda que el deporte también puede ser poesía. Que detrás de una competencia juvenil puede latir una cultura centenaria. Y que una medalla puede contar una historia que comenzó con una melodía en el corazón de Asunción hace cien años.





