En la noche del viernes 18 de abril de 2025, Gimnasia y Esgrima La Plata sufrió una nueva derrota, esta vez a manos de un River Plate que dominó sin piedad el Estadio Juan Carmelo Zerillo. El marcador final de 3-0 no solo refleja la superioridad del conjunto de Marcelo Gallardo, sino también la alarmante crisis que atraviesa el equipo dirigido por Mariano Messera. La diferencia en el campo fue más que evidente, y más allá del resultado, la imagen de un Gimnasia sin respuestas claras se afianza en la memoria de los hinchas.
Un equipo perdido en la cancha
Gimnasia, que en principio no era considerado un equipo con aspiraciones de campeonar, se encuentra ahora en una lucha desesperada por evitar la zona de descenso. Sin embargo, lo que preocupa más que los números en la tabla son las evidentes falencias tácticas y la falta de cohesión dentro del equipo.
El primer gol de River Plate, obra de Sebastián Driussi, llegó tras una jugada colectiva bien elaborada, pero totalmente desprotegida por la defensa de Gimnasia, que dejó amplios espacios por los cuales el rival transitó con absoluta comodidad. A partir de allí, el equipo platense jamás pareció encontrar la fórmula para frenar el empuje de un River que, si bien no desplegó su mejor versión, aprovechó las debilidades del local.
La falta de reacción y un plantel sin ideas
El segundo tiempo fue una verdadera muestra de impotencia por parte de Gimnasia. El gol de Franco Mastantuono, quien con apenas 17 años se erige como una de las promesas más destacadas de River, evidenció lo que está ocurriendo con el equipo: la falta de reacción ante la adversidad. Las opciones ofensivas fueron prácticamente nulas, con jugadores como Elías Gómez y Nicolás Contín buscando sin éxito generar peligro sobre el arco rival.
Si bien el equipo mostró algo de combatividad en los primeros minutos de la segunda mitad, rápidamente se desplomó al no encontrar soluciones. La eliminación de jugadas predecibles, la ineficacia en los pases y la desconcentración general del equipo hicieron de este encuentro una pesadilla para los hinchas.
El futuro, incierto
El tercer gol de Rodrigo Aliendro, que sentenció el 3-0, llegó en los minutos finales, cuando el equipo ya estaba completamente derrotado. Los aplausos que llegaron desde las gradas no fueron de ánimo, sino de resignación, mientras los jugadores se retiraban al vestuario con la mirada baja.
El futuro de Gimnasia es incierto. Si bien el equipo no estaba llamado a ser uno de los principales candidatos al título, la actualidad es alarmante. Con un plantel que no logra hacer pie y un cuerpo técnico que parece no encontrar respuestas, la fragilidad mental de los jugadores queda al descubierto en cada partido.
El próximo encuentro frente a Boca Juniors, por el Superclásico, será una prueba de fuego para Mariano Messera. El equipo necesita una reacción inmediata, no solo para sumar puntos, sino para recuperar la confianza de sus hinchas y, lo más importante, evitar el descenso. Sin embargo, la sensación general es que, con el nivel de juego actual, cualquier esperanza parece una utopía.





