La ciudad de La Plata atraviesa una preocupante ola de inseguridad que ha dejado varios hechos delictivos violentos en las últimas semanas, poniendo en alerta a las autoridades y a la comunidad. Entre el 12 y el 21 de mayo, se registraron incidentes que reflejan la vulnerabilidad de la seguridad local y la necesidad urgente de respuestas concretas.
Uno de los casos más alarmantes ocurrió en el Depósito Judicial Departamental, donde un delincuente logró ingresar tras cortar el alambrado perimetral y sustraer una motocicleta de alta cilindrada. Este hecho, ocurrido en las primeras horas del día, dejó en evidencia la fragilidad de las dependencias policiales encargadas de custodiar vehículos secuestrados por causas penales. Minutos después, en la vecina ciudad de Berisso, se reportó el robo de una batería de un equipo de comunicación en una comisaría, lo que profundiza la preocupación sobre la seguridad institucional.
Por otro lado, la violencia también alcanzó el ámbito familiar. En un violento asalto en una vivienda ubicada en la zona de 429 entre 135 y 136, un hombre ingresó por una ventana y atacó a una adolescente de 16 años. El padrastro de la víctima, de 50 años, intentó defenderla y fue apuñalado mortalmente, perdiendo la vida antes de recibir asistencia médica. El agresor fue detenido pocas horas después, pero el impacto en la comunidad fue profundo.
Además, los robos menores, como el hurto de una bicicleta en un edificio de la calle 58 entre 2 y 3, suman a la sensación generalizada de inseguridad que afecta a los vecinos de la ciudad.
Frente a esta situación, la respuesta ciudadana no se hizo esperar. Vecinos de distintos barrios organizaron movilizaciones para reclamar mayor presencia policial y recursos destinados a la seguridad. En marzo, una caravana partió desde la emblemática Plaza Moreno hacia la Gobernación bonaerense, visibilizando el malestar social y exigiendo soluciones urgentes.
Las autoridades locales y provinciales se encuentran bajo creciente presión para fortalecer la seguridad pública y garantizar la protección de los platenses. Mientras tanto, la comunidad sigue esperando medidas efectivas que permitan recuperar la tranquilidad perdida.






