A veinticinco años de su lanzamiento, Hijos del culo sigue ocupando un lugar central en la historia del rock argentino. No sólo por el impacto inmediato que tuvo cuando apareció en el año 2000, sino porque sus canciones lograron atravesar el tiempo sin perder vigencia ni potencia. En ese marco, Bersuit Vergarabat regresa a La Plata para celebrar el aniversario de uno de los discos más influyentes de su carrera, en un show que promete ser mucho más que un recital: una reconstrucción colectiva de una época, un sonido y una forma de decir.
La cita será el viernes 20 de marzo en el Teatro Ópera de La Plata, una plaza históricamente vinculada al crecimiento del rock nacional y particularmente significativa para la banda. Allí, Bersuit repasará el disco completo en el marco de una gira que ya demostró su enorme convocatoria tanto en la Argentina como en el exterior. El regreso a la capital bonaerense se inscribe en un recorrido más amplio que reafirma el lugar del grupo como uno de los nombres imprescindibles de la música popular argentina.
Un disco que redefinió a Bersuit y a una generación
Cuando Hijos del culo apareció en las bateas, Bersuit ya tenía un recorrido previo, pero fue este álbum el que terminó de consolidar una identidad artística reconocible y masiva. Editado en el año 2000 y producido por Gustavo Santaolalla, el disco funcionó como un punto de inflexión: un salto estético, conceptual y sonoro que amplió los límites del rock argentino de fin de siglo. La producción aportó una mirada integral que potenció la mezcla de géneros y la fuerza del mensaje, sin diluir el espíritu irreverente que caracterizaba a la banda.
El álbum reunió quince canciones que lograron algo poco frecuente: combinar crítica social directa, ironía, humor, rabia y fiesta en un mismo cuerpo de obra. Rock, cumbia, murga, chacarera y elementos electrónicos convivieron con naturalidad en un disco que no respondía a las reglas del mercado ni a los moldes tradicionales del género. Esa mezcla, lejos de ser un experimento pasajero, se transformó en una marca registrada que conectó de manera inmediata con un público amplio y diverso.
Temas como Desconexión sideral, Toco y me voy, Negra murguera y La bolsa se convirtieron en verdaderos himnos, atravesando generaciones y contextos sociales distintos. Las canciones no sólo sonaban en radios y escenarios, sino que también se filtraban en marchas, reuniones, fiestas y espacios de resistencia cultural. Hijos del culo logró capturar el clima de una época marcada por la crisis, la desigualdad y el desencanto, pero lo hizo desde un lenguaje popular, directo y profundamente argentino.
El reconocimiento no tardó en llegar. El disco alcanzó el galardón de doble platino y posicionó a Bersuit en un lugar de masividad pocas veces visto para una banda con un discurso tan frontal. A diferencia de otros éxitos de la época, el paso del tiempo no erosionó su contenido: por el contrario, muchas de sus letras hoy resuenan con una actualidad inquietante, lo que explica por qué el aniversario no se vive como una simple celebración nostálgica, sino como una reafirmación de sentido.

Una gira que confirma la vigencia del fenómeno Bersuit
La celebración por los 25 años de Hijos del culo tomó forma de una gira nacional e internacional que ya dejó en claro el alcance del fenómeno. Bersuit recorrió distintos puntos del país y cruzó el Atlántico para presentarse en España, con shows en Barcelona, Ibiza, Palma de Mallorca, Madrid, Valencia, Málaga y Sevilla. Seis de esas siete fechas se realizaron con localidades agotadas, una señal contundente de que el vínculo con el público sigue intacto, incluso fuera de la Argentina.
En el plano local, la banda también demostró su poder de convocatoria. Luego de dos funciones en el Microestadio de Ferro, Bersuit llegó al Movistar Arena el 14 de noviembre con un show de gran despliegue, pensado especialmente para el festejo del aniversario. Lejos de limitarse a una reproducción fiel del disco, el espectáculo combinó puesta en escena, narrativa y emoción, reafirmando que Hijos del culo no es sólo un álbum, sino una experiencia compartida.
Como parte de los festejos, la banda también decidió revisitar la estética del disco. A 25 años de su lanzamiento, Bersuit reversionó la portada original, convocando nuevamente a su protagonista, en un gesto que conecta pasado y presente de manera simbólica. No se trata de una simple operación nostálgica, sino de una reafirmación de identidad: la imagen vuelve, pero lo hace desde otro lugar, con la carga del tiempo y la historia recorrida.
Esta gira confirma que Bersuit no depende exclusivamente del recuerdo para sostener su vigencia. Por el contrario, el diálogo entre aquellas canciones y el presente es uno de los ejes que explica la fuerza de los shows. El público que vivió el lanzamiento original convive en cada recital con nuevas generaciones que descubrieron el disco años después, lo que convierte cada presentación en un espacio intergeneracional atravesado por una misma energía.

La Plata, una fecha clave para un festejo inolvidable
El anuncio del regreso de Bersuit a La Plata generó una expectativa particular. La ciudad mantiene una relación histórica con el rock nacional y ha sido escenario de momentos clave para muchas bandas. En ese contexto, el show del viernes 20 de marzo en el Teatro Ópera se perfila como una de las fechas más significativas de la gira. La elección del lugar no es casual: se trata de un espacio que combina cercanía, potencia sonora y una fuerte carga simbólica para la música en vivo.
Durante el concierto, la banda repasará el disco completo, respetando el espíritu original de Hijos del culo pero adaptándolo al presente. El objetivo no es reconstruir una foto fija del pasado, sino reactivar el mensaje y la energía de esas canciones en un nuevo contexto. La celebración apunta a recuperar el carácter festivo y crítico que definió al álbum desde su nacimiento, reforzando la idea de que el rock puede ser al mismo tiempo popular, incómodo y profundamente político.

Las entradas ya se encuentran a la venta a través del sistema Livepass y en la boletería del teatro. Además, quienes compren con tarjetas del Banco Provincia podrán acceder a facilidades de pago, con cuatro cuotas sin interés y un reintegro del 25 por ciento, lo que amplía el acceso a un show pensado para ser vivido colectivamente.
A veinticinco años de su irrupción, Hijos del culo vuelve a sonar con la misma fuerza que lo convirtió en un disco fundamental. El regreso de Bersuit a La Plata no es sólo una fecha más dentro de una gira, sino un encuentro cargado de memoria, actualidad y futuro. Una oportunidad para comprobar, una vez más, que algunas canciones no envejecen: se transforman, dialogan con el presente y siguen diciendo lo que muchos todavía necesitan escuchar.





