En la recta final de la campaña, el Gobierno nacional apuesta a cerrar la semana con una performance electoral que le permita “salvar la ropa” tras la derrota en Buenos Aires y proyectar un relanzamiento de gestión. Javier Milei encabezará sus actos de cierre en Córdoba y Rosario, dos plazas clave tanto en lo simbólico como en lo electoral, mientras se multiplican las versiones sobre una inminente reconfiguración del Gabinete.
Dentro de La Libertad Avanza (LLA) el clima es de cautela, pero también de cierto alivio. “No sabemos si alcanza para ganar, pero mejoramos”, reconoció un integrante del equipo de campaña. Ese moderado optimismo contrasta con las semanas posteriores al revés bonaerense del 7 de septiembre, que había provocado tensiones internas y un fuerte desgaste en la estructura de gobierno. Esta vez, el Presidente y su hermana, Karina Milei, habrían decidido impulsar un “reseteo” integral de la gestión, que incluiría cambios en más de la mitad del elenco ministerial.
El punto más sensible del rediseño es el llamado “triángulo de hierro”, la estructura de poder conformada por el propio Milei, su hermana y el consultor Santiago Caputo. En la Casa Rosada se mantiene bajo estricta reserva el rol que ocupará cada uno tras las elecciones. Caputo, considerado el principal estratega del oficialismo, no tendría aspiraciones de ocupar cargos formales, aunque seguiría influyendo en las decisiones más importantes.
Otros funcionarios, como el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, ya habrían anticipado su salida. En tanto, persiste la incógnita sobre la continuidad del ministro del Interior Lisandro Catalán y del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, dos piezas centrales del esquema actual.
Reacomodamiento político y señales hacia Washington
La profundidad de los cambios no dependería exclusivamente del resultado electoral. En el oficialismo sostienen que la prioridad será fortalecer la gobernabilidad y reconstruir vínculos con el Congreso. En ese sentido, el Gobierno busca tender puentes con los bloques aliados y con sectores del PRO, una tarea que se coordina con la supervisión del equipo económico norteamericano que respalda al Ejecutivo.
En los últimos días, se reforzó la influencia de los contactos internacionales, especialmente luego del mensaje del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien pidió estabilidad institucional y acuerdos legislativos para sostener la asistencia financiera. A esos pedidos se sumó Barry Bennett, asesor republicano vinculado a la administración Trump, que visitó Buenos Aires recientemente junto a Santiago Caputo.
Córdoba y Santa Fe, el cierre simbólico
El Presidente eligió cerrar su campaña en dos provincias que históricamente definen la suerte electoral de los proyectos de derecha y centro derecha. Córdoba, donde Patricia Bullrich y Luis Caputo desplegaron actividades en los últimos días, será el penúltimo escenario. Rosario, en Santa Fe, concentrará el acto final, con Milei, su Gabinete completo y los principales candidatos de LLA.
Según los estrategas libertarios, la modificación del cronograma respondió a una mejora en las encuestas. “La imagen del Presidente se recuperó y eso nos da margen para encarar el cierre con entusiasmo”, aseguraron desde el entorno oficial. En paralelo, el Gobierno confía en que la candidatura de Natalia de la Sota reste votos al exgobernador Juan Schiaretti, uno de los competidores más fuertes en el distrito.
Negociaciones en el Congreso y tensiones internas
Mientras tanto, el titular de Diputados, Martín Menem, buscó reactivar el diálogo con los bloques dialoguistas. Reunió a referentes de Presupuesto y Hacienda junto al secretario de Hacienda Carlos Guberman y al vicejefe de Gabinete José Rolandi. Aunque el encuentro terminó sin acuerdos concretos, se prevén nuevas reuniones antes del 4 de noviembre. Miguel Ángel Pichetto y Nicolás Massot se retiraron antes del cierre del debate, reclamando la presencia del ministro Luis “Toto” Caputo.
La discusión sobre el Presupuesto 2026 se entrelazó con la polémica por los vetos presidenciales. Finalmente, el Ejecutivo promulgó las leyes de emergencia pediátrica, financiamiento universitario y discapacidad, aunque postergó su implementación hasta definir la asignación presupuestaria.
Escenario bonaerense y estrategias cruzadas
En Buenos Aires, el oficialismo busca revertir la derrota de septiembre con una campaña basada en la polarización contra el kirchnerismo. El desembarco de Diego Santilli, tras la renuncia de José Luis Espert, dio aire al espacio. Su figura mediática y su experiencia electoral fueron valoradas dentro del Gobierno, donde lo ven como un posible refuerzo para el Gabinete.
Las encuestas internas señalan que LLA habría reducido la diferencia respecto de las elecciones provinciales, con una brecha inferior a los 10 puntos. Sin embargo, el oficialismo no logró reimprimir boletas y espera la definición de la Cámara Nacional Electoral sobre el sistema de recuento, que podría resolverse hoy.
Un día clave y un futuro incierto
El domingo no solo definirá el peso del oficialismo en las urnas, sino también el rumbo político del Presidente. En el entorno de Mauricio Macri —con quien Milei retomó el contacto en las últimas semanas— prefieren esperar los resultados antes de tomar posición. En ese vínculo se juega buena parte de la estrategia de gobernabilidad para la segunda mitad del mandato.
El resultado del domingo marcará si Milei logra salir fortalecido o si deberá enfrentar un complejo escenario político que lo obligue a acelerar los cambios prometidos. En cualquier caso, la Casa Rosada ya da por hecho que, gane o pierda, el Gobierno se prepara para un nuevo comienzo.





