El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires celebrará este viernes una reunión clave de su consejo partidario en el distrito de Malvinas Argentinas, en un contexto marcado por tensiones internas, negociaciones cruzadas y la incertidumbre sobre la continuidad de Máximo Kirchner al frente del espacio. El encuentro se realizará luego del vencimiento formal de su mandato como presidente del PJ bonaerense y abre una etapa decisiva para definir cómo será el proceso de renovación de autoridades de cara a 2026.
La convocatoria se produce en medio de un escenario político complejo para el peronismo provincial, atravesado por la convivencia —no exenta de conflictos— entre el sector referenciado en el kirchnerismo y el espacio que impulsa la proyección política del gobernador Axel Kicillof. La discusión central gira en torno a si el partido avanzará hacia un acuerdo de unidad o si, por el contrario, se encamina a una interna partidaria en los primeros meses del próximo año.
Unidad condicionada o interna abierta: las dos posturas en debate
Minutos antes de las 14, los representantes de las distintas ramas del PJ comenzarán a llegar al predio Casa Cultura y Arte de Malvinas Argentinas. Allí se pondrán sobre la mesa dos estrategias claramente diferenciadas. Desde el kirchnerismo plantean la necesidad de sostener un esquema de unidad partidaria, aunque con condiciones concretas: exigen mantener su peso en los espacios considerados estratégicos, como el cuerpo de apoderados y la junta electoral del partido, órganos que tendrán un rol determinante en la conformación de las listas rumbo a las elecciones de 2027.
A cambio de ese esquema, el sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner ofrece una tregua política con el gobernador bonaerense y la garantía de no interferir en el despliegue territorial del Movimiento Derecho al Futuro durante 2026, año en el que Kicillof busca fortalecer su proyección nacional.
Del otro lado, dentro del Movimiento Derecho al Futuro conviven matices, pero predomina una postura distinta: hay disposición a competir en una interna partidaria a comienzos del año próximo. Esa idea también es impulsada por dirigentes del interior bonaerense, especialmente de la Quinta sección electoral, alineados con la vicegobernadora Verónica Magario, quienes en los últimos días difundieron un comunicado reclamando elecciones internas, apertura de padrones y depuración del registro de afiliados.
Negociaciones previas y una propuesta para evitar la judicialización
En la antesala de la reunión, las conversaciones se intensificaron. El intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, actuó como interlocutor del sector kirchnerista y trasladó una propuesta al entorno de Axel Kicillof. El planteo fue presentado en un encuentro del que participaron los ministros Andrés Larroque y Gabriel Katopodis, el diputado provincial Mariano Cascallares y el intendente platense Julio Alak.
La oferta consistió en evitar una interna partidaria y acompañar —o al menos no obstaculizar— los planes políticos del gobernador, a cambio de sostener la actual distribución de poder en los órganos partidarios clave. La iniciativa contó con el respaldo del presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, y apunta a preservar la gobernabilidad interna del PJ en un momento sensible.
En este marco, el consejo partidario avanzará este viernes en otorgar una prórroga al mandato de Máximo Kirchner, con el objetivo de evitar una judicialización de la conducción del partido, un escenario que ningún sector desea y que podría profundizar la crisis interna.
Los tiempos formales y la discusión por el recambio territorial
Otro de los puntos que se debatirá es el calendario para la convocatoria a elecciones internas y si ese proceso debe realizarse en simultáneo con la renovación de autoridades en los 135 distritos bonaerenses. La carta orgánica del PJ establece que las elecciones deben convocarse con al menos 60 días de anticipación y publicarse con 55 días previos en un diario de circulación provincial, lo que obliga a definir plazos con precisión.
En algunos municipios ya comenzaron a activarse procesos locales de recambio. Florencio Varela es uno de los ejemplos recientes, donde el peronismo distrital difundió un documento reclamando el pleno funcionamiento de los mecanismos democráticos partidarios, en un mensaje que tuvo como destinatario directo a la conducción provincial.
Los nombres que asoman para una eventual sucesión
Mientras Máximo Kirchner mantiene el silencio sobre su futuro al frente del PJ bonaerense, comienzan a circular algunos nombres como posibles reemplazos. Federico Otermín aparece como uno de los dirigentes con mayor proyección para disputar la presidencia del partido si el actual titular decide dar un paso al costado. Si bien hoy se encuentra más cercano al kirchnerismo, mantiene diálogo fluido con Kicillof, a diferencia de otros intendentes de La Cámpora.
Otra figura que gana volumen político es la vicegobernadora Verónica Magario, quien viene trabajando en la construcción de apoyos entre intendentes y dirigentes del interior provincial, con la mirada puesta en una eventual reorganización del peronismo bonaerense.
Con el mandato vencido, tensiones latentes y definiciones estratégicas en juego, el PJ bonaerense afronta una reunión decisiva que puede marcar el rumbo del partido en los próximos años y reordenar el mapa interno del principal espacio opositor a nivel provincial.





