En un movimiento que reafirma su histórico compromiso con las divisiones inferiores, Estudiantes de La Plata oficializó la firma del primer contrato profesional de cuatro futbolistas juveniles surgidos de su cantera. Se trata de Franco Basualdo, Ciro Spalletta, Benjamín Sagües Barreiro y Luca Arfaras, quienes firmaron vínculo con la institución hasta diciembre de 2027.
La decisión no es un hecho aislado: se enmarca en una política sostenida que tiene como objetivo dar continuidad al modelo de formación integral de jugadores, donde el club no solo moldea atletas, sino también personas, desde edades tempranas. Bajo la coordinación de las áreas de juveniles y con el aval de la dirigencia, estos contratos representan un paso clave para el futuro inmediato y a largo plazo del Pincha.
Quiénes son los nuevos firmantes
Franco Basualdo, mediocampista ofensivo nacido en 2007, es uno de los talentos que viene destacándose en las categorías menores. Con una gran capacidad de conducción, claridad en la distribución y visión de juego, Basualdo es considerado un volante moderno, con inteligencia táctica y buena pegada desde media distancia.
Junto a él, también firmó contrato Ciro Spalletta, categoría 2005, que se desempeña en una posición similar y viene ganando protagonismo en los torneos juveniles. Con experiencia en selecciones juveniles y en amistosos de pretemporada con el plantel superior, Spalletta es uno de los nombres que la dirigencia mira con atención para una posible promoción.
En el frente de ataque, Benjamín Sagües Barreiro (2007) y Luca Arfaras (2006) sellaron su vínculo con el club. Sagües Barreiro es un delantero potente, con buena capacidad de desmarque y sentido del gol, mientras que Arfaras ha demostrado ser un atacante versátil, con participación activa en el circuito ofensivo del equipo y proyección para desempeñarse como extremo o centrodelantero.
Una estrategia que combina identidad y desarrollo
La firma de estos contratos no solo busca asegurar el talento a futuro, sino que también representa un mensaje claro: Estudiantes apuesta por sus juveniles. La dirigencia encabezada por Martín Gorostegui ha sido enfática en sostener el desarrollo interno como uno de los pilares estratégicos del club.
El semillero albirrojo ha sido históricamente un espacio de construcción de identidad. Desde nombres históricos como Juan Sebastián Verón y José Luis Calderón, hasta recientes casos como Santiago Ascacíbar o Fernando Zuqui (formado en Godoy Cruz pero potenciado en el club), la cantera ha sido un motor constante de renovación y crecimiento deportivo.
Proyección y pertenencia
La política de contratos extendidos hasta diciembre de 2027 permite no solo asegurar la continuidad deportiva, sino también proteger el patrimonio del club ante posibles intereses de otros equipos. En un contexto donde los mercados internacionales están atentos al talento argentino desde edades cada vez más tempranas, esta jugada también es una herramienta de blindaje institucional.
Además, representa una señal de pertenencia para los propios juveniles. El paso al profesionalismo es también una forma de ratificarles su lugar en el proyecto deportivo y darles la motivación necesaria para continuar su evolución bajo la disciplina, los valores y la filosofía de Estudiantes.
Mirando al futuro
El club trabaja activamente en la articulación entre inferiores y plantel profesional. En los últimos meses, varios juveniles han sido parte de los entrenamientos con la Primera División, y no se descarta que en lo que resta del año algunos puedan debutar oficialmente. El cuerpo técnico, encabezado por Eduardo Domínguez, mantiene una mirada abierta a las divisiones formativas y sigue de cerca la evolución de los talentos juveniles.
Con estos movimientos, Estudiantes consolida su identidad, protege su patrimonio y proyecta un futuro que se nutre de su propia historia. Porque en La Plata, como dicta la tradición, las bases se construyen desde abajo, con trabajo, formación y sentido de pertenencia.









