La ciudad abre febrero con una fecha potente de rock argentino. Nagual, Ojos Locos, La Chancha Muda y Volver a Casa compartirán escenario por primera vez en un festival que apuesta al cruce generacional, la identidad sonora y el encuentro en vivo. El sábado 7 de febrero, desde las 20, la Plaza de la Música será sede del primer Festival de Rock en la Plaza, una propuesta que reúne trayectorias consolidadas y energía emergente en una noche pensada para el público local y regional.
Febrero suele marcar un punto de inflexión en la agenda cultural de Mar del Plata. Con la ciudad atravesada por el turismo, los festivales y los recitales al aire libre, el rock vuelve a reclamar su lugar como espacio de identidad, memoria y presente. En ese contexto, el Festival de Rock en la Plaza se presenta como una de las primeras apuestas fuertes del mes, con una grilla que combina historia, vigencia y proyección. La cita será el sábado 7 de febrero, desde las 20, en la Plaza de la Música, ubicada en avenida Constitución 5780, un escenario que en los últimos años se consolidó como referencia para los grandes shows en la ciudad.
La propuesta no es menor: Nagual, Ojos Locos y La Chancha Muda desembarcan juntos por primera vez en Mar del Plata, acompañados por Volver a Casa como banda encargada de abrir la noche. Cuatro proyectos con recorridos distintos pero unidos por una misma raíz rockera, que dialogan con públicos diversos y con una escena que sigue encontrando en el vivo su principal motor. Las entradas ya se encuentran a la venta a través del sistema Articket, y se espera una convocatoria amplia, tanto de residentes como de visitantes que eligen la ciudad para pasar el verano.
Una noche de rock nacional en clave marplatense
El Festival de Rock en la Plaza nace con la intención de instalarse como una fecha reconocible dentro del calendario cultural local. No se trata solo de un recital múltiple, sino de una experiencia pensada para celebrar el encuentro, el sonido potente y la comunión entre bandas y público. La Plaza de la Música, con su capacidad y su infraestructura, ofrece el marco ideal para una noche extensa, sin apuros, donde cada show pueda desplegar su identidad sin recortes.
La presencia de Nagual, Ojos Locos y La Chancha Muda le otorga al festival un peso específico dentro de la escena nacional. Son bandas que construyeron su camino a fuerza de giras, discos y escenarios compartidos, con una relación sostenida con el público del interior del país. Que lleguen juntas a Mar del Plata no es un dato menor: habilita un cruce de seguidores, estilos y climas que enriquecen la propuesta general.
Volver a Casa, por su parte, tendrá la responsabilidad de abrir la jornada y marcar el pulso inicial. En los festivales, ese rol no es secundario: es el primer contacto con el público, el momento en que se empieza a construir la atmósfera de la noche. En un evento de estas características, cada instancia suma a la narrativa general, desde el primer acorde hasta el cierre.

Nagual y Ojos Locos: trayectorias que dialogan con el presente
Nagual es una de esas bandas que llevan el recorrido en la piel. Su historia comenzó en 2001, en un sótano del barrio porteño de Mataderos, y desde entonces fue construyendo una identidad propia dentro del rock nacional. A lo largo de más de dos décadas, el grupo editó seis discos de estudio y un DVD en vivo, y pisó escenarios emblemáticos como el Estadio Obras, el Malvinas Argentinas y el Luna Park. Esa experiencia se traduce en un show sólido, con un repertorio que combina potencia, sensibilidad y una conexión directa con el público.
El presente de Nagual está marcado por la presentación de su sexto álbum de estudio, un trabajo que los volvió a poner en movimiento por todo el país. Las canciones nuevas conviven con los clásicos de su discografía, en un set que funciona tanto para quienes siguen a la banda desde sus inicios como para quienes se acercan por primera vez. Cada show es una síntesis de ese camino recorrido, pero también una apuesta a lo que viene.
Ojos Locos, por su parte, comenzó su recorrido en 2002 y rápidamente se convirtió en un nombre habitual del circuito under y de las principales salas de Capital y Gran Buenos Aires. Con el paso de los años, la banda amplió su radio de acción y se presentó en numerosas ciudades del interior, construyendo una relación sostenida con públicos diversos. Su vínculo con el Cosquín Rock es una muestra de esa trayectoria: participaron en el festival federal en más de diez oportunidades, consolidándose como una presencia reconocible dentro de la grilla.
Con cinco discos de estudio y uno en vivo, Ojos Locos supo nutrirse del intercambio con otros músicos y proyectos. A lo largo de su historia compartieron escenario y estudio con referentes de distintos géneros, enriqueciendo su sonido y su propuesta. El festejo por los veinte años de su primer disco, realizado en el Teatro Vorterix, fue una reafirmación de ese recorrido y una demostración de vigencia. En Mar del Plata, el grupo llega con la intención de sumar un nuevo capítulo a esa historia.
La Chancha Muda y Volver a Casa: energía, expansión y escena
La Chancha Muda atraviesa un momento de expansión artística. Tras cerrar su gira “La Expansión” con un show contundente en el Teatro Vorterix, la banda se metió de lleno en la grabación de su quinto disco en los estudios Romaphonic. Ese proceso contó con un equipo de producción de alto nivel y se refleja en un sonido cuidado, potente y actual. Con cuatro discos de estudio y dos registros en vivo, el grupo logró consolidar una identidad que se apoya en la fuerza del directo y en letras que dialogan con el contexto.
Su participación en el Festival de Rock en la Plaza suma una cuota de intensidad a la grilla. La Chancha Muda es una banda que creció al calor del escenario y que encuentra en el vivo su espacio natural. Cada presentación es una descarga de energía que interpela al público y refuerza el sentido colectivo del recital como experiencia compartida.

Volver a Casa completa la propuesta desde un lugar complementario. Como banda encargada de abrir la noche, su rol será el de encender la mecha inicial y preparar el terreno para lo que vendrá después. En los festivales, estos momentos suelen ser claves para marcar el clima general y para dar visibilidad a proyectos que forman parte activa de la escena. Su presencia refuerza la idea de un evento pensado no solo como espectáculo, sino como plataforma de encuentro entre distintas expresiones del rock.
El Festival de Rock en la Plaza se inscribe así en una tradición marplatense que combina verano, música y espacios amplios. Con una grilla sólida, una locación reconocida y una fecha estratégica dentro del calendario estival, la propuesta promete convertirse en una de las citas destacadas de febrero. Para el público, será la oportunidad de vivir una noche intensa de rock nacional; para las bandas, un nuevo punto de conexión con una ciudad que históricamente supo recibir y acompañar a la música en vivo.







