Grecia anunció la creación de dos nuevos parques marinos nacionales, ubicados en el mar Jónico y en las Cícladas del Sur (Egeo), con el objetivo de preservar su biodiversidad y cumplir de forma anticipada los compromisos internacionales de conservación fijados para 2030.
El primer ministro Kyriakos Mitsotakis presentó la iniciativa destacando que el mar es “la fuerza silenciosa de Grecia”, elemento clave de su historia y su identidad nacional. Según informó el medio griego ekathimerini, el mandatario afirmó que estas áreas protegidas “ayudarán a preservar los ecosistemas, restablecer el equilibrio y establecer un nuevo estándar audaz para la protección marina”.
Parques marinos de gran escala
Los nuevos espacios formarán parte de las zonas marinas protegidas más grandes del Mediterráneo. Entre las medidas centrales, se prohibirá la pesca de arrastre de fondo, calificada por Mitsotakis como “una práctica extremadamente destructiva”.
El plan contempla también acciones de educación ambiental, colaboración con comunidades locales y pescadores, e investigación científica en alianza con organismos internacionales. “La protección es solo el principio. También educaremos, colaboraremos y lideraremos, trabajando con las comunidades locales, pescadores, científicos y socios internacionales para convertir estos parques en modelos de lo que es posible”, expresó el primer ministro.
Liderazgo regional en conservación
Esta estrategia permitirá a Grecia superar antes de tiempo la meta de proteger el 30% de sus aguas territoriales, un objetivo fijado por el Convenio sobre la Diversidad Biológica y adoptado a nivel global para 2030. Mitsotakis aseguró que su país aspira a ser “una voz líder en la conservación de los océanos en Europa y más allá”, subrayando que “cuando protegemos nuestro océano, protegemos nuestro futuro”.
Con esta medida, Grecia busca no solo preservar su patrimonio natural, sino también posicionarse como referente internacional en políticas de protección marina, combinando conservación, educación y participación comunitaria.
Fuente: ekathimerini./Foto: La cara buena del mundo






