El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, dejó abierta la posibilidad de avanzar en un acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA), el espacio que encabeza el presidente Javier Milei, de cara a las elecciones legislativas nacionales del próximo 26 de octubre. En declaraciones públicas, afirmó que “hay que evaluarlo” y remarcó que una definición en ese sentido debe tomarse “entre partidos y con Mauricio Macri”, en alusión al expresidente y referente histórico del PRO.
Las afirmaciones del mandatario porteño se producen luego de que ambas fuerzas sellaran una alianza en la provincia de Buenos Aires para competir en las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre. En ese armado, el economista libertario Maximiliano Bondarenko encabezará la lista conjunta, acompañado por dirigentes del macrismo, como parte de una estrategia unificada que busca fortalecer el bloque oficialista en la Legislatura bonaerense.
Si bien Jorge Macri aclaró que no participó del cierre de listas en el distrito, consideró que el acuerdo fue positivo: “Se logró un buen entendimiento y es importante consolidar una fuerza que le gane al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires”. En ese sentido, valoró que ese paso puede ser el primer antecedente de una estrategia electoral más amplia a nivel nacional.
Consultado sobre si el PRO podría replicar este esquema en la Ciudad de Buenos Aires o en otras jurisdicciones del país, Macri fue cauto, pero no cerró la puerta: “No lo sé, no es algo que hayamos hablado, pero no lo descarto. Es algo que hay que evaluar y discutir entre partidos y con Mauricio”.
El jefe de Gobierno también puso el foco en el Congreso Nacional, donde La Libertad Avanza gobierna sin mayorías propias y enfrenta dificultades para aprobar sus principales proyectos. “Sería bueno seguir consolidando fuerzas que en el Congreso den equilibrio. Muchas veces acompañamos, y otras señalamos que había formas distintas de hacer las cosas. No descarto la alternativa de un acuerdo electoral para octubre”, planteó.
Con esta postura, Jorge Macri se alinea con la lógica del oficialismo nacional que busca sumar respaldo parlamentario y consolidar su programa de reformas. En ese sentido, tanto el PRO como LLA coinciden en líneas generales en su rechazo al kirchnerismo, su impulso al orden fiscal y su propuesta de transformación del Estado, aunque existen diferencias en estilo, estrategia y discurso.
En cuanto al proceso de cierre de listas en la provincia de Buenos Aires, Macri lanzó críticas por la prórroga inusual que se aplicó tras un corte de luz. “Es raro que hayan necesitado tanto tiempo. He estado en varios cierres y las prórrogas suelen ser de algunas horas”, dijo. Sin embargo, relativizó su impacto: “Más allá de lo que se hace tras bambalinas, lo que define siempre es el voto de la gente”.
De cara al proceso electoral que se avecina, expresó su optimismo sobre el resultado que puede obtener el espacio oficialista, considerando la suma de distintas listas no kirchneristas: “Tengo mucha esperanza, como ha ocurrido en otras elecciones intermedias, que haya un mensaje claro de renovación. Que la suma de estas listas permita que el kirchnerismo pierda”.
Un nuevo mapa oficialista en construcción
La posibilidad de una alianza nacional entre el PRO y La Libertad Avanza no sólo modificaría el escenario electoral, sino también el legislativo. Un entendimiento entre ambos espacios podría darle al oficialismo nacional una base más sólida para avanzar con sus principales proyectos, especialmente en Diputados, donde necesita reforzar su número de bancas.
Aunque persisten diferencias entre algunos sectores del PRO y la conducción libertaria, la figura de Mauricio Macri aparece como un actor clave en las definiciones que vendrán. Por su parte, Jorge Macri busca mostrarse como un dirigente que puede tender puentes entre las distintas variantes del oficialismo, sin perder identidad partidaria, pero con disposición a colaborar con el rumbo que impulsa Javier Milei.
En ese sentido, la Ciudad de Buenos Aires se convierte en un escenario clave. Mientras Jorge Macri gestiona con foco en el orden urbano, la seguridad y la eficiencia administrativa, el Gobierno nacional avanza con una agenda de reforma estructural más disruptiva. A pesar de los roces anteriores, la coincidencia en ejes estratégicos permite imaginar una confluencia electoral más amplia.
Con la fecha límite del 7 de agosto para la inscripción de alianzas y el 17 de agosto para la presentación de listas, el PRO debe definir su rol en el tablero oficialista. Jorge Macri lo sintetizó con claridad: no hay una decisión tomada, pero tampoco una negativa rotunda. La política, como el voto, puede reconfigurarse en poco tiempo.







