A partir del 1° de octubre de 2025, los pasajeros de La Plata, Berisso y Ensenada deberán afrontar un nuevo incremento en el precio de los boletos de colectivo. Tal como viene sucediendo desde principios de año, el ajuste se realiza en forma automática y está directamente vinculado con la evolución de la inflación.
El aumento será del 3,9%, lo que encarece nuevamente el transporte público en el inicio del mes y plantea un desafío adicional para los usuarios que dependen de este servicio a diario.
Un sistema de actualización mensual
La suba se enmarca en la Resolución N° 81/25 del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires, que definió un mecanismo de actualización tarifaria para los servicios urbanos e interurbanos de media distancia del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Gran La Plata.
Este esquema determina que el boleto se ajustará cada mes tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC para la región del Gran Buenos Aires, al cual se le adicionan dos puntos porcentuales.
De esta manera, el incremento de octubre surge de los datos de inflación correspondientes a agosto de 2025, cuando el IPC registró una suba de 1,9%. Al sumarse los dos puntos adicionales, el resultado fue el 3,9% que comenzará a regir desde la medianoche del miércoles.
Cuánto costará viajar a partir de octubre
Con este nuevo aumento, los valores del transporte en La Plata, Berisso y Ensenada quedarán de la siguiente manera:
- Tarifa común con SUBE registrada
- Boleto mínimo (hasta 3 km): pasa de $576,61 a $599,09.
- Trayectos de más de 27 km: alcanzan los $799,46.
- Tarifa social con SUBE registrada
- Boleto mínimo: sube de $249,64 a $259,37.
- Tramo más extenso: llega a $346,25.
- Tarifa social con SUBE sin registrar
- Valores entre $269,58 y $359,88, según la distancia.
Este esquema busca mantener una diferencia de precios a favor de quienes tienen la tarjeta SUBE registrada, incentivando la formalización del sistema y facilitando el acceso a los beneficios sociales.
El impacto en la región
La actualización no solo afecta a los platenses, sino también a los habitantes de Berisso y Ensenada, donde los colectivos representan un servicio esencial para conectar barrios, centros de estudio, hospitales y lugares de trabajo.
Cada mes, miles de personas dependen exclusivamente del transporte público para desplazarse, por lo que los aumentos sucesivos impactan de manera directa en la economía familiar. Si bien la tarifa social permite contener parte del gasto en los sectores más vulnerables, la magnitud de los incrementos acumulados desde principios de año genera preocupación.
Una política que sigue atada a la inflación
El Gobierno provincial sostiene que este sistema de actualización busca “garantizar la continuidad y regularidad de los servicios”, además de preservar la sustentabilidad económica de las empresas prestatarias. Sin embargo, para los usuarios, la consecuencia inmediata es el traslado de la inflación mensual al precio del boleto.
Desde que comenzó a aplicarse la resolución, el transporte público ha seguido un camino de subas constantes, que mes a mes reflejan el encarecimiento general de la economía. A esto se suma que el costo de viajar en colectivo se ha convertido en una de las principales preocupaciones de estudiantes, trabajadores y jubilados que utilizan la red de micros en la región capital.
Qué se espera hacia adelante
De no mediar cambios en la política de transporte, el mecanismo de actualización seguirá vigente en los próximos meses. Esto significa que, mientras la inflación continúe presente, los boletos de colectivo en La Plata, Berisso y Ensenada seguirán aumentando de forma sostenida.
En paralelo, el Ministerio de Transporte bonaerense reiteró que los usuarios pueden acceder a los beneficios de la tarifa social y los descuentos con la SUBE registrada, una herramienta que busca amortiguar el impacto en los sectores de menores ingresos.





