Desde este lunes 15 de septiembre, el Ministerio de Salud bonaerense puso en marcha una nueva etapa de la campaña de inmunización contra el dengue, que por primera vez abarcará a todas las personas de entre 15 y 59 años, sin importar si atravesaron o no la enfermedad. La medida se enmarca en el Plan Provincial de Prevención y Control del Dengue, con el objetivo de anticiparse a los brotes estivales que suelen intensificarse entre diciembre y marzo.
Una decisión preventiva tras un brote histórico
El ministro de Salud, Nicolás Kreplak, explicó que la iniciativa busca adelantarse a una posible nueva ola de contagios luego del brote histórico registrado en 2024, cuando el virus alcanzó niveles récord y se expandió incluso a localidades alejadas del área metropolitana. “No sabemos cómo vendrá el próximo verano, pero tenemos que estar preparados desde antes”, señaló el funcionario.
La campaña cuenta con 500 mil dosis de la vacuna Qdenga, elaborada por el laboratorio japonés Takeda y autorizada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) en 2023. Se trata de la primera vacuna contra el dengue que demostró eficacia tanto en personas que ya padecieron la enfermedad como en aquellas que nunca se infectaron.
Cómo acceder a la vacunación
El operativo se implementa en los 135 municipios bonaerenses y no requiere orden médica ni estudios previos. Las personas interesadas deben inscribirse en la plataforma Mi Salud Digital, donde reciben un correo electrónico con la fecha, hora y lugar del turno asignado.
Los centros de vacunación habilitados incluyen hospitales provinciales, salas de atención primaria y puntos estratégicos de alta concurrencia, lo que permitirá alcanzar a la mayor cantidad de población en el menor tiempo posible.
Quiénes no deben vacunarse
El Ministerio de Salud bonaerense remarcó que existen ciertos grupos para los que la vacuna no está indicada:
- Embarazadas.
- Personas inmunocomprometidas.
- Pacientes bajo tratamientos con quimioterapia o con corticoides en altas dosis.
- Quienes hayan tenido dengue en los últimos seis meses (deben esperar para aplicarse la primera dosis).
Un mensaje político en medio de la campaña sanitaria
Más allá del aspecto estrictamente epidemiológico, la decisión tiene también un fuerte contenido político. Kreplak advirtió que la estrategia provincial responde a un escenario en el que “el Estado nacional abandona” la responsabilidad de garantizar la cobertura sanitaria frente a enfermedades emergentes. “Cuando la Nación se retira, el gobernador avanza, trabaja e invierte”, dijo en referencia a Axel Kicillof, destacando el esfuerzo presupuestario realizado para sostener la compra de vacunas.
Prevención y responsabilidad social
Además de la inmunización, las autoridades insisten en la necesidad de reforzar las medidas de prevención domiciliaria, dado que el mosquito Aedes aegypti —vector del virus— se reproduce principalmente en recipientes que acumulan agua.
La recomendación oficial se resume en cuatro acciones: girar, tirar, tapar y lavar todo elemento que pueda convertirse en criadero. Desde botellas y cubiertas en desuso hasta macetas y baldes, cualquier objeto puede transformarse en un foco de proliferación del mosquito si queda expuesto a la lluvia o se llena de agua.
Un desafío a largo plazo
La campaña bonaerense se convierte así en una de las más ambiciosas del país en materia de lucha contra el dengue. No solo apunta a frenar la circulación del virus en el corto plazo, sino también a generar una red de inmunización poblacional que reduzca el impacto de futuros brotes.
En un contexto de incertidumbre epidemiológica y con la amenaza de que el dengue se consolide como una enfermedad endémica en la región, la estrategia provincial marca un paso significativo: apostar a la prevención antes de que la emergencia golpee con fuerza.





