El diputado nacional de Unión por la Patria, Leandro Santoro, cuestionó con dureza a los sectores que promueven la idea de una salida anticipada del presidente Javier Milei. A contramano de otros dirigentes del peronismo que consideran que la gestión libertaria atraviesa su “etapa final”, el legislador porteño sostuvo que esa postura resulta funcional al oficialismo, porque alimenta el discurso de la victimización.
“Creo que los que dicen –tal vez sin saberlo o sin quererlo– que Milei se tiene que ir antes, están laburando para Milei”, afirmó Santoro en una entrevista en radio Con Vos. En su análisis, el problema central de la Argentina no pasa por la continuidad institucional, sino por el modelo económico que impulsa la Casa Rosada.
Críticas a la victimización presidencial
El ex candidato a jefe de Gobierno porteño argumentó que la estrategia del libertarismo depende en gran medida de instalar la idea de persecución. “El Gobierno necesita el discurso de la victimización para legitimarse ante la sociedad”, sostuvo, y calificó como un “error” que desde la oposición se intente deslegitimar la figura presidencial por la vía de reclamar su salida anticipada.
Para ejemplificar el riesgo de ese camino, planteó: “No nos va a faltar uno que venga y diga: ‘¿Sabés cuál es el problema? Que Milei estaba loco’. Entonces, ¿por qué no la traemos a Villarruel a que haga lo mismo, que no es loca? Bueno, yo creo que eso es un error”.
El debate sobre la gobernabilidad de la administración libertaria se intensificó en las últimas semanas, tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires el pasado 7 de septiembre y la dificultad del oficialismo para sostener en el Congreso los vetos presidenciales. En ese marco, dirigentes como Ricardo Quintela, Guillermo Moreno o José Mayans consideraron que Milei ya no tiene capacidad de recomposición.
Santoro, sin embargo, matizó esa visión. “Va a ser muy difícil que se recomponga, pero cualquier otro Presidente se podría recomponer de una cosa así. El problema es que ellos están encerrados en una lógica que se les va a complicar mucho”, advirtió.
Corrupción y economía en crisis
En su repaso de la coyuntura, Santoro vinculó la pérdida de confianza que enfrenta el oficialismo tanto a la situación económica como a los escándalos de corrupción. Mencionó particularmente el caso de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), tras la difusión de audios que involucran a su exdirector, Diego Spagnuolo.
“Lo que parte del sistema político le está cobrando a Milei es que quedó en evidencia, no que es corrupto. Lo de Spagnuolo lo muestra desnudo, tal cual es: una persona que miente, que además roba, y que le roba a los más vulnerables”, denunció el diputado.
A este escenario agregó la delicada situación cambiaria: “La economía está cada vez peor. Cada vez tienen menos dos dólares. La confianza es un factor fundamental para disciplinar el mercado, y eso es lo que un sector de la política todavía no ve”.
El rol del círculo rojo y el “verso disruptivo”
Santoro también sostuvo que, pese a las dificultades, Milei mantiene apoyos en sectores económicos y mediáticos. “Hay mucha gente que le conviene que siga gobernando, porque lo han bancado y lo siguen bancando. Creo que parte de la derecha y del círculo rojo todavía quiere creer que representa una nueva forma de hacer política. Yo el verso del Milei disruptivo nunca me lo creí”, señaló.
En ese sentido, criticó la narrativa oficialista que acusa a la oposición de conformar un “partido del Estado”. “Es insólito. Habla del partido del Estado como si él estuviese jugando en Deportivo Morón. Es el presidente de la República, es el jefe del Estado. Es una cosa de locos lo que está pasando en este país”, lanzó.
Personas “rotas” y disonancia cognitiva
El diputado también reflexionó sobre el fenómeno social y político que explica la llegada de Milei al poder. Según su análisis, la base electoral libertaria se compone en parte de “personas rotas”: individuos atravesados por la bronca, con dificultades para mantener vínculos familiares y sociales, que encontraron en la figura del presidente una forma de representación.
“No es que el peronismo los soltó, es que el fenómeno es de carácter individual y explosivo. No es culpa de un partido, es una expresión de gente encerrada en sí misma”, explicó.
Finalmente, se refirió a la “disonancia cognitiva” que observa en la política argentina. “Vos hablás con la mayoría de los libertarios y del PRO, y te dicen lo mismo que decimos nosotros. ¿Vos pensás que los que acompañan a Milei en el Congreso creen que es Eisenhower? No, boludo. Es parte del delirio argentino: la gente piensa una cosa, dice otra y actúa de una tercera manera. Es desesperante”, concluyó.





