Desde este miércoles 16 de julio entró en vigencia un nuevo incremento en las tarifas de los colectivos que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) bajo jurisdicción nacional. La medida se enmarca en el esquema de subas escalonadas dispuesto por la Secretaría de Transporte, que contempla un ajuste total del 21,52 % en tres tramos.
Este aumento impacta directamente en 103 líneas de colectivos que unen la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el conurbano bonaerense. Se trata del tercer y último tramo del cronograma oficial de incrementos, que comenzó a aplicarse en mayo de este año.
Las tarifas actualizadas se aplican en función de la distancia recorrida y del tipo de tarjeta SUBE utilizada. En caso de contar con una SUBE registrada, se mantienen los valores fijados por el Estado. En cambio, quienes usen una tarjeta sin registrar pagarán hasta un 70 % más por el mismo recorrido.
Las nuevas tarifas para servicios nacionales quedaron establecidas de la siguiente manera:
Viajes de hasta 3 km: $451,01
Entre 3 y 6 km: $502,43
Entre 6 y 12 km: $541,13
Entre 12 y 27 km: $579,87
Más de 27 km: $618,35
El incremento también afecta a los servicios suburbanos de media y larga distancia, como los que conectan la Capital con localidades como La Plata, Zárate, Luján y San Nicolás. En estos casos, la tarifa base supera los $590 y se incrementa según la cantidad de kilómetros recorridos.
Este ajuste fue anticipado en mayo por el Gobierno nacional, que buscó equiparar gradualmente las tarifas nacionales con las de las líneas que dependen de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Estos últimos servicios vienen aumentando sus tarifas mes a mes de manera automática, según la inflación más un adicional del 2 %.
Desde el sector de usuarios advirtieron que el incremento tendrá un fuerte impacto sobre los bolsillos, en un contexto económico donde el uso del transporte público es esencial para millones de trabajadores, estudiantes y jubilados.
Las autoridades recomiendan registrar la tarjeta SUBE para evitar pagar tarifas más elevadas y para mantener el acceso a la Tarifa Social, que otorga un 55 % de descuento a sectores vulnerables.
Con este nuevo aumento, el costo de viajar en el AMBA vuelve a escalar, en medio de un escenario marcado por la inflación y el ajuste del gasto público. El transporte, una vez más, se convierte en un factor de presión directa sobre la economía cotidiana de los sectores populares.






