La ciudad de La Plata atraviesa una de las jornadas más extremas del año, con una temperatura que alcanzó los 38 grados y una sensación térmica que en distintos barrios superó ampliamente ese registro. El calor intenso se hizo sentir desde las primeras horas del día y condiciona la rutina de miles de vecinos, en un contexto de alta humedad y escasa circulación de aire.
El fenómeno se da en el marco de una ola de calor persistente que afecta a gran parte de la provincia de Buenos Aires y mantiene en alerta a los sistemas de salud. En la capital bonaerense, hospitales y centros de atención registran un incremento de consultas vinculadas a golpes de calor, deshidratación, baja de presión y malestar general, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Además del impacto sanitario, las temperaturas extremas generan una fuerte presión sobre los servicios esenciales. El consumo eléctrico se disparó durante la jornada, con equipos de aire acondicionado y ventiladores funcionando al máximo en hogares, comercios y oficinas, lo que reaviva la preocupación por posibles cortes de luz y dificultades en el suministro de agua potable en plena ola de calor.
Qué se espera para las próximas horas en La Plata
Según los pronósticos meteorológicos, el calor continuará durante el resto del día y la noche, sin un descenso significativo de la temperatura. Las mínimas se mantendrán elevadas, lo que dificultará el descanso nocturno y aumentará el estrés térmico acumulado, una combinación que potencia los riesgos para la salud.
Para los próximos días, se anticipa que las máximas seguirán ubicándose por encima de los 35 grados, con jornadas consecutivas de calor intenso. Recién hacia un cambio de masa de aire podrían registrarse tormentas aisladas que aporten algo de alivio, aunque no se descarta que sean fenómenos breves y desparejos.

Recomendaciones clave para enfrentar el calor extremo
Ante este escenario, especialistas en salud y organismos oficiales insisten en extremar los cuidados para reducir riesgos, sobre todo en los grupos más vulnerables. Entre las principales recomendaciones se destacan:
- Beber agua de manera frecuente, incluso sin sentir sed
- Evitar la exposición directa al sol entre las 11 y las 17 horas
- Usar ropa liviana, clara y de telas transpirables
- Permanecer en ambientes ventilados o climatizados
- Reducir la actividad física intensa en horas de mayor calor
También se recomienda prestar especial atención a niños, adultos mayores y mascotas, que suelen ser los más afectados por las temperaturas extremas y requieren controles más frecuentes.
El impacto del calor en la ciudad y la vida cotidiana
El calor extremo altera de forma directa la dinámica diaria en La Plata. El transporte público se vuelve más incómodo, los espacios verdes se llenan de vecinos en busca de sombra y los centros de salud incrementan la demanda de atención. A su vez, muchos comercios ajustan horarios y el consumo energético alcanza picos históricos.
La alta demanda eléctrica vuelve a exponer la fragilidad del sistema durante jornadas de temperaturas extremas. Cada nuevo pico de consumo renueva el temor a interrupciones del servicio, una situación que se repite año tras año durante el verano y que genera malestar en los barrios más afectados.
Con 38 grados en pleno cierre de 2025, La Plata vuelve a quedar en el centro de un fenómeno climático que ya no es excepcional. El calor extremo se consolida como un desafío estructural para la ciudad, con impacto directo en la salud, los servicios y la calidad de vida de los vecinos.






