El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, cargó duramente contra el presidente Javier Milei por lo que definió como un “brutal ajuste anti-federal” que ha impactado de manera directa y profunda en las finanzas de la provincia de Buenos Aires. En declaraciones recientes, López advirtió que el recorte de fondos y la paralización de programas nacionales están deteriorando la calidad de vida de millones de bonaerenses.
Un ajuste sin precedentes
Desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, la provincia ha sufrido una pérdida estimada de $3,5 billones, lo que equivale, según López, a ocho meses completos de salarios docentes. Esta cifra se explica por una combinación de factores:
- Caída del 10,9% en la coparticipación federal
- Recorte del 81,7% en las transferencias obligatorias del Estado nacional
- Paralización de más de 900 obras públicas en territorio bonaerense
- Pérdida de más de 150.000 empleos desde diciembre
Además, la recaudación total de la provincia tuvo un retroceso anual del 5,5% en términos reales, mientras que los recursos coparticipados cayeron un 10,8%.
Impacto directo en la vida cotidiana
López advirtió que este recorte de recursos afecta áreas clave como la educación, la salud, la seguridad y el desarrollo social. “Estamos frente a una política deliberada de asfixia financiera hacia las provincias, que atenta contra el federalismo y pone en riesgo el funcionamiento básico de los servicios que brindamos a los bonaerenses”, sostuvo el ministro.
Críticas al modelo de concentración fiscal
Según el funcionario, mientras las provincias pierden recursos, la Nación incrementa su participación en la recaudación total. “El gobierno de Milei no solo no distribuye, sino que concentra. El ajuste lo pagan las provincias, y en especial la provincia de Buenos Aires, que es la que más aporta al país”, denunció López.
Llamado a la reflexión
El titular de la cartera económica bonaerense pidió al Gobierno nacional que reconsidere su postura y busque una salida más equitativa a la crisis económica. “No se puede sostener el país castigando a las provincias. Lo que está en juego es el futuro de millones de argentinos que dependen de políticas públicas que hoy están siendo desmanteladas”, concluyó.






