En un contexto de recuperación y expansión del sector agroexportador argentino, el Gobierno nacional presentó una medida estratégica orientada a consolidar el crecimiento de las ventas externas registrado durante 2024 y el primer semestre de 2025. La decisión, respaldada por datos oficiales y análisis técnicos, busca afianzar el rol del agro como motor de generación de divisas y desarrollo económico sostenible.
Según el documento oficial difundido por el Ejecutivo, la iniciativa responde al notable repunte del comercio exterior agropecuario, que durante los últimos 18 meses experimentó un crecimiento del 56% en volumen exportado y un incremento del 26% en el valor total de las ventas externas. Estos datos reflejan un cambio de tendencia luego de años marcados por sequías, restricciones cambiarias y condiciones de mercado desfavorables.
Impacto proyectado hacia 2035
Un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta que, de mantenerse y profundizarse esta política, la producción agropecuaria nacional podría incrementarse en un 8% hacia el año 2035. El impacto económico sería considerable: se estima un ingreso adicional de 29 mil millones de dólares en concepto de exportaciones agroindustriales.
El análisis rosarino detalla que este incremento estaría impulsado por mejoras en infraestructura, mayor previsibilidad fiscal y financiera para los productores, incentivos a la inversión en tecnología y genética, y una reducción gradual de las retenciones para determinados complejos exportadores. Además, se prevé que los mercados de Asia y África serán claves en la ampliación de la demanda externa.
Un nuevo escenario para el agro argentino
Fuentes del Ministerio de Economía señalaron que el objetivo es «sostener una política agroexportadora con horizonte de largo plazo», que permita a la Argentina posicionarse como proveedor estratégico de alimentos en un contexto global marcado por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y los nuevos hábitos de consumo.
Además, desde la Secretaría de Agricultura destacaron que la medida «no solo apunta a maximizar el ingreso de divisas», sino también a «generar empleo de calidad, fortalecer las economías regionales y agregar valor en origen».
En paralelo, referentes del sector agropecuario celebraron la orientación general de la medida, aunque advirtieron sobre la necesidad de eliminar obstáculos burocráticos y garantizar condiciones macroeconómicas estables para sostener las inversiones.
Contexto favorable
El repunte exportador también fue impulsado por una mejora en los precios internacionales de los commodities, una campaña agrícola con mejores rindes y un contexto internacional que favorece las exportaciones agroindustriales, especialmente en cereales, oleaginosas y productos de economías regionales como vinos, frutas y miel.
Si bien persisten desafíos estructurales como la presión impositiva, la volatilidad cambiaria y las limitaciones logísticas, el escenario actual presenta una oportunidad estratégica para el país. La medida oficial busca aprovechar este momento para trazar una hoja de ruta con previsibilidad y consenso.







