Este domingo 18 de mayo, el papa León XIV comenzó formalmente su pontificado con una misa de entronización realizada frente a la basílica de San Pedro en el Vaticano. El acto, que tuvo lugar desde las 5 de la mañana hora argentina, contó con la presencia de más de 150 delegaciones oficiales y miles de fieles.
La ceremonia confirmó la autoridad del nuevo pontífice como líder de la Iglesia Católica y sucesor de San Pedro, primer Papa según la tradición de la Santa Sede.
Entre los asistentes se destacaron personalidades políticas y religiosas de todo el mundo. Representando a Estados Unidos, país natal de León XIV, estuvieron el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, ambos católicos y con posturas conservadoras. El presidente Donald Trump, presente en la elección del Papa el 8 de mayo, no asistió al acto.
También participaron el presidente de Israel, Isaac Herzog, y el mandatario de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien habría mantenido una reunión privada con el Papa para dialogar sobre la situación de su país.
Desde Latinoamérica viajaron a Roma los presidentes de Paraguay, Perú, Ecuador y Colombia. El presidente argentino Javier Milei optó por no asistir, delegando su representación en el ministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
La ceremonia contó además con la presencia de varios monarcas, entre ellos Felipe VI y Letizia de España; Felipe y Matilde de Bélgica; y la reina Máxima de los Países Bajos, acompañada por el primer ministro Dick Schoof. El Reino Unido estuvo representado por el príncipe Eduardo.
El pontificado comenzó con León XIV ingresando a la basílica para vestirse con las vestiduras eclesiásticas y rezar ante la tumba de San Pedro en las Grutas Vaticanas, un acto que simboliza su compromiso con la misión apostólica.
Posteriormente, el Papa y los cardenales procesionaron hacia el altar en la Plaza de San Pedro, donde se entonaron cantos tradicionales. Durante la ceremonia, León XIV recibió el palio y el Anillo del Pescador, símbolos de su autoridad espiritual.
El rito incluyó también la profesión de obediencia por parte de doce representantes de diferentes grupos de fieles, en un gesto que evoca a los doce apóstoles.
La misa concluyó con la primera homilía del Papa León XIV, en la que hizo un llamado a la paz mundial e instó a los fieles a ser un ejemplo de piedad y bondad.
Según estimaciones oficiales, alrededor de 150 mil personas asistieron a la ceremonia en la Plaza de San Pedro.
Foto: PrimeraEdición.com.ar/Agencia de Noticias Argentinas







