Este mediodía, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una reunión con empresarios de la Unión Industrial Argentina (UIA) en la sede porteña de la institución, ubicada en Av. de Mayo al 1147. La expectativa en torno a este encuentro se intensificó tras las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien instó a los empresarios a «bajar los retornos» en el actual contexto económico.
Un escenario desafiante para la industria argentina
El sector industrial enfrenta un panorama complejo, con caídas en la actividad y una serie de desafíos estructurales. A la incertidumbre generada por la política económica interna se suma la decisión del gobierno de los Estados Unidos, presidido por Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a las importaciones de aluminio y acero. Esta medida podría traducirse en pérdidas significativas para la industria local, que depende en gran medida del comercio internacional.
Sin embargo, la preocupación de los empresarios nucleados en la UIA no se limita a las restricciones comerciales impuestas por EE.UU. La caída del empleo industrial ha sido una de las mayores inquietudes del sector, especialmente luego de un 2024 que cerró con una contracción del 9,4% en la actividad según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Este desplome supera incluso la crisis del año de pandemia (2020), que registró una caída del 7,5%, y se acerca a los niveles del 2002, cuando la industria sufrió una retracción del 10,6%.
Los reclamos de la UIA al Gobierno
Durante el encuentro, los empresarios industriales solicitaron una «baja de gravámenes nacionales» sobre la producción y reclamaron a la administración de Javier Milei que encare una agenda para reducir el «costo argentino», un concepto que abarca impuestos elevados y regulaciones que, según el sector, afectan la competitividad de la industria local.
Además, la UIA se sumó al reclamo impulsado por el Gobierno nacional para que las provincias y municipios también contribuyan a la reducción de la presión tributaria, eliminando o aliviando impuestos como Ingresos Brutos y tasas municipales. La situación del empleo también fue un punto clave en la agenda. Según Ariel Maciel, editor de Economía y Política de PERFIL, muchas empresas han optado por sustituir la producción local por la importación de productos terminados, lo que les permite reducir costos pero impacta negativamente en la industria nacional y en la generación de empleo.
El mensaje de Milei a los empresarios
En declaraciones recientes al canal A24, Milei fue contundente al referirse a la situación de los empresarios argentinos. «Van a tener que competir, van a tener que bajar los retornos», afirmó el presidente, señalando que las tasas de rentabilidad han cambiado y que los sectores económicos deben adaptarse a una «Argentina distinta».
El mandatario insistió en que la política fiscal del Gobierno busca reducir impuestos para favorecer el pago de mejores salarios. «Cuanto más chico sea el Estado, más recursos se liberan y se pueden pagar mayores salarios», explicó Milei. Asimismo, advirtió que quienes no logren adaptarse a este nuevo esquema económico «quebrarán».
Expectativas del sector industrial para 2025
En cuanto a las perspectivas para el año en curso, según datos del INDEC, el 26,8% de los ejecutivos industriales esperaba una mejora en la demanda interna durante el primer trimestre del 2025, mientras que un tercio opinó que la situación empeoraría. Un 40% de los encuestados sostuvo que la actividad se mantendría sin cambios, mientras que un 27,5% anticipó una reducción en la plantilla laboral.
Desde la consultora OFJ & Asociados, liderada por Orlando Ferreres, se destacó que algunos sectores muestran signos de recuperación, como el aceitero y el de maquinaria y equipos. En particular, la industria automotriz tuvo un repunte en diciembre, aunque la producción de minerales no metálicos y metales básicos sigue en proceso de desaceleración.
Para el 2025, la consultora espera que la recuperación de la industria se afiance, impulsada principalmente por una mejora en el consumo privado y por un contexto macroeconómico más ordenado. Sin embargo, el desafío de la competitividad industrial y la sostenibilidad del empleo continúan siendo temas centrales en la agenda del sector.







