La diputada nacional y ex gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, definió con claridad su rol en la campaña electoral de este año: acompañará en los territorios a los candidatos del PRO que se mantuvieron al margen de los acuerdos con La Libertad Avanza, en un gesto que refuerza la fractura interna dentro de su partido.
“Voy a estar al lado de los dirigentes que decidieron competir contra Milei y contra el kirchnerismo”, afirmó en una entrevista, subrayando su rechazo al entendimiento que en algunos distritos el PRO selló con la fuerza oficialista.
Un PRO dividido en el mapa electoral
La estrategia nacional del partido opositor abrió un debate de fondo. Mientras en diez provincias se sellaron acuerdos con la Casa Rosada, en otras catorce los dirigentes locales resolvieron ir por afuera, y es allí donde Vidal se sumará a los actos de campaña. “Muchos creen que lo que pasa en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires es lo mismo que sucede en todo el país, y no es así. Hay distritos donde el PRO tiene su propia propuesta”, enfatizó.
En ese marco, adelantó que viajará a Corrientes, Santa Fe y Chubut para acompañar a los candidatos locales que resisten los pactos con el oficialismo libertario.
Diferencias con Macri y la conducción histórica
La postura de Vidal también la coloca en tensión con referentes de peso como Mauricio Macri, Cristian Ritondo y Diego Santilli, quienes se mostraron más cercanos a la idea de colaborar con Javier Milei. “No estoy construyendo un espacio paralelo, simplemente respaldo a los que piensan como yo. El PRO siempre tuvo debates internos y eso no significa ruptura”, aclaró, aunque dejó en evidencia un perfil opositor propio.
La dirigente destacó que su mirada no se centra en el rechazo frontal al presidente, sino en lo que definió como “una etapa postmileísta”: la construcción de una alternativa institucional y madura para cuando la ola libertaria pierda fuerza.
Coherencia parlamentaria y cuestionamientos al Congreso
En cuanto a su tarea legislativa, Vidal ratificó que no modificará su voto en relación con los vetos impulsados por Milei y apuntó contra la volatilidad de algunos de sus colegas. “Quiero saber qué cambió para quienes piensan votar distinto ahora. La coherencia tiene que volver a ser un valor en la política”, sostuvo.
Además, criticó la falta de presupuesto nacional por segundo año consecutivo y advirtió sobre las consecuencias institucionales de gobernar sin un debate serio sobre ingresos y gastos. “Así se genera más inflación y más gasto descontrolado”, resumió.
Entre la política, el sector privado y los proyectos sociales
La ex gobernadora también abrió un costado personal. Reconoció que atraviesa un proceso de búsqueda laboral en el sector privado y habló del “tabú” que existe en la Argentina respecto a la reinserción de los políticos en empresas. “En otros países es natural el cruce entre lo público y lo privado; acá todavía se ve como algo negativo”, señaló.
A su vez, recordó que desde hace dos años lidera una ONG dedicada a la alfabetización de niños en distintas provincias, y consideró esa tarea como una forma distinta —aunque no partidaria— de seguir haciendo política.
El futuro abierto
Consultada sobre un posible regreso a la competencia electoral en 2027, Vidal no cerró la puerta, aunque prefirió enfocarse en el presente: “No me encorseto más en los cargos. Lo importante es si uno ayuda al país desde el lugar que elige”.
Con un tono autocrítico, la dirigente cerró su exposición destacando su búsqueda de coherencia y transparencia: “Hice cosas bien y otras mal, pero siempre trabajé con honestidad. Hoy la política necesita más verdad, aunque el camino sea más difícil”.







