En una nueva aparición televisiva en el programa Sólo una vuelta más, conducido por Diego Sehinkman en la pantalla de TN, el expresidente Mauricio Macri despejó dudas sobre el vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA), especialmente en el estratégico territorio de la provincia de Buenos Aires. “No hay acuerdo cerrado”, afirmó con firmeza, en un contexto donde las versiones de una eventual alianza electoral entre ambas fuerzas políticas cobraban cada vez más fuerza.
El líder del PRO se mostró cauto ante los intentos de acercamiento entre dirigentes de ambos espacios, como los recientes encuentros entre Cristian Ritondo, Diego Santilli y Karina Milei. “Las conversaciones existen, pero un acuerdo real tiene que partir de un reconocimiento político explícito. No se trata de fotos ni de cenas”, apuntó Macri, en referencia a su propio encuentro con el presidente Javier Milei en Olivos semanas atrás.
Lejos de evitar la crítica, Macri puso el foco en el entorno presidencial. Apuntó contra Karina Milei y Santiago Caputo, a quienes responsabilizó de no cuidar adecuadamente al presidente. “Le hacen decir cosas que no son exactas”, lanzó. Para Macri, el proyecto libertario se está alejando de su base inicial para convertirse en una herramienta de poder, algo que calificó como “peligroso”.
También se refirió al reciente levantamiento del cepo cambiario, una medida largamente esperada por sectores del mercado. Aunque celebró el fin del cepo —“los países serios no lo tienen”, dijo—, no ocultó su malestar por las críticas que Milei deslizó hacia su gestión económica. “El cepo se implementó al final de nuestro gobierno como una necesidad transitoria. Usarlo ahora como excusa para confrontar es injusto y poco serio”, retrucó.
Mientras tanto, el PRO refuerza su armado en el ámbito porteño de la mano de Jorge Macri, quien sumó recientemente a figuras como María Eugenia Vidal y Diego Santilli. Esta estrategia de consolidación interna parece alejar por ahora cualquier alianza formal con el oficialismo libertario.
La entrevista dejó en claro que, si bien las conversaciones entre el PRO y LLA no se han roto, tampoco hay certezas. Macri se muestra dispuesto a dialogar, pero insiste en que cualquier acercamiento debe respetar la institucionalidad partidaria. Por ahora, en Buenos Aires, el acuerdo sigue en pausa.







