En medio de un escenario político fragmentado y con las elecciones legislativas de 2025 en el horizonte, La Libertad Avanza (LLA) y el PRO enfrentan dificultades para consolidar una estrategia común en todo el país. Aunque se ha confirmado una alianza entre ambos espacios en la provincia de Buenos Aires, esta sintonía no se replica en otras jurisdicciones. De hecho, hay siete distritos donde LLA y el PRO competirán por separado, reflejando las tensiones internas y las diferencias estratégicas que atraviesan a ambas fuerzas.
Los distritos donde no hay acuerdo son:
1. Chaco
2. Santa Fe
3. Misiones
4. Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)
5. San Luis
6. Salta
7. Jujuy
En estas provincias, La Libertad Avanza ha optado por no ceder espacios al PRO y postular candidatos propios, consolidando una estrategia de autonomía que responde, en gran parte, a la conducción directa de Karina Milei y el asesor Santiago Caputo. La decisión fue interpretada como un intento de preservar la identidad libertaria, aún a costa de romper posibles alianzas con sectores más tradicionales de la centroderecha.
¿Alianza imposible?
La falta de acuerdos se da en un contexto donde algunos referentes del PRO, como Mauricio Macri, han manifestado públicamente la necesidad de establecer vínculos formales entre los partidos y no acuerdos personales o circunstanciales. En una reciente entrevista televisiva, el expresidente advirtió que cualquier acercamiento con LLA debe ser institucional, sin improvisaciones ni decisiones unilaterales. Sin embargo, desde el oficialismo libertario se mantiene una postura más cerrada: la prioridad es no compartir listas en distritos donde consideran que tienen “estructura y candidatos competitivos propios”.
El caso CABA, un epicentro de la disputa
El caso más notorio es el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la disputa entre LLA y el PRO se intensifica. Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, ha reforzado el armado del PRO con figuras de peso como María Eugenia Vidal y Diego Santilli, lo que parece marcar una línea de autonomía frente al oficialismo nacional. Mientras tanto, desde el entorno presidencial han dejado trascender su intención de disputar con candidatos propios, incluso si eso implica enfrentar al PRO en su bastión histórico.
Buenos Aires, la excepción
Paradójicamente, la única provincia donde sí se selló una alianza formal es la de Buenos Aires, la más poblada del país y una pieza clave en cualquier esquema electoral. Allí, dirigentes del PRO como Cristian Ritondo y Diego Santilli mantuvieron reuniones con Karina Milei para acordar un esquema de colaboración. A pesar de los avances, desde ambos lados aclaran que el acuerdo es “provisorio y estratégico”, sin implicar una fusión total entre los partidos.
Un mapa electoral fragmentadoLo cierto es que el mapa electoral argentino se presenta con más incertidumbres que certezas. Mientras La Libertad Avanza busca consolidarse como una fuerza nacional con identidad propia, el PRO intenta no diluirse y mantener su peso territorial. La imposibilidad de confluir en al menos siete distritos clave muestra los límites del entendimiento entre ambas fuerzas, y deja abierta la pregunta sobre si será posible construir una alternativa competitiva y cohesionada de cara a 2025.







