A pocos días del cierre del plazo para la inscripción de alianzas electorales, el PRO y La Libertad Avanza (LLA) atraviesan negociaciones tensas que podrían definir el futuro político de ambos espacios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La fecha límite para presentar frentes ante la Justicia Electoral vence este jueves 7 de agosto, y la falta de definiciones en torno a la conformación de las listas mantiene en vilo a los principales referentes de ambas fuerzas.
El expresidente Mauricio Macri convocó a una reunión este lunes con la cúpula del PRO porteño para evaluar el escenario actual. El objetivo del encuentro es tomar una decisión definitiva sobre la posible alianza con el oficialismo nacional. Macri, según trascendió, se muestra dispuesto a avanzar en un acuerdo con Javier Milei, aunque exige una mayor participación de su partido en las listas de diputados nacionales. Actualmente, LLA ofrece un solo lugar en los primeros seis puestos y otro entre el séptimo y el octavo, algo que el PRO considera insuficiente para garantizar representación parlamentaria.
Desde el entorno de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal negociadora del armado nacional, ratificaron que no cederán en sus condiciones. Su postura es mantener un esquema totalmente identificado con la identidad libertaria, sin integrar símbolos ni candidatos destacados del PRO en las boletas. Esta rigidez generó malestar en varios dirigentes macristas, entre ellos el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien directamente promueve descartar el pacto y reflotar un armado puramente opositor en la Ciudad.
La decisión de excluir a Jorge Macri del núcleo de negociadores fue leída como un gesto del oficialismo nacional para facilitar un eventual entendimiento con el ala dura del PRO, encabezada por Mauricio Macri y Cristian Ritondo. Sin embargo, la falta de avances concretos en la negociación pone en riesgo la viabilidad del acuerdo.
En La Libertad Avanza aseguran que el pacto «está encaminado» y confían en que se sellará en las próximas horas, aunque insisten en que no modificarán los lugares ya ofrecidos ni permitirán que el PRO tenga visibilidad como fuerza aliada en el distrito. En paralelo, desde el PRO sostienen que no firmarán un acuerdo en condiciones que consideren humillantes o poco representativas del peso político que tienen en la Ciudad.
La eventual alianza entre ambas fuerzas ya fue confirmada en la provincia de Buenos Aires, donde el PRO y LLA compartirán boleta con candidatos en común. No obstante, el panorama en CABA es mucho más complejo, en parte por las disputas internas dentro del PRO y por las diferencias estratégicas respecto al armado electoral.
El desenlace de esta pulseada marcará no solo el futuro inmediato de las listas en la Ciudad de Buenos Aires, sino también el tipo de relación política que se establecerá entre Mauricio Macri y Javier Milei de cara al tramo final del año electoral.







