El legendario luchador de la WWE, Hulk Hogan, falleció este jueves a los 71 años tras sufrir un paro cardíaco en su casa de Florida. Su muerte provocó una oleada de mensajes de despedida de colegas, celebridades y fanáticos de todo el mundo.
Terry Gene Bollea, más conocido como Hulk Hogan, murió en la mañana del jueves 24 de julio en su domicilio de Clearwater Beach, Florida, tras sufrir un paro cardíaco. El exluchador, figura central en la historia de la WWE y emblema de la cultura popular de los años 80 y 90, fue trasladado de urgencia al hospital Morton Plant, donde los médicos intentaron reanimarlo sin éxito.
La llamada de emergencia se registró a las 9:51 horas y, de acuerdo a los informes policiales, los paramédicos intentaron maniobras de resucitación durante más de 30 minutos. Hogan fue declarado oficialmente muerto a las 11:17 horas.
Una muerte que sorprendió a todos
La noticia provocó una gran conmoción, no solo por la dimensión del personaje sino porque su entorno había desmentido apenas días antes los rumores que señalaban un supuesto estado de salud crítico. Su histórico compañero y amigo, Jimmy Hart, había declarado públicamente: “Hulk está fantástico, incluso anoche estuvo cantando en el karaoke”.
No obstante, fuentes cercanas reconocieron que Hogan había atravesado recientemente cirugías de cuello y presentaba dificultades respiratorias, pérdida de peso y necesidad de oxígeno asistido. La Policía de Clearwater confirmó que no hay indicios de actividad sospechosa, pero se abrió una investigación de rutina por tratarse de una muerte súbita.
Reacciones desde el mundo del espectáculo y el deporte
La World Wrestling Entertainment (WWE) emitió un comunicado oficial recordando el legado del luchador y extendiendo sus condolencias a su familia, fanáticos y amigos. “Hogan no solo fue campeón mundial: fue el hombre que convirtió la lucha libre en un fenómeno mundial”, expresó la empresa.
Diversos luchadores y figuras históricas del deporte, como Ric Flair, The Undertaker, Kurt Angle, Triple H y John Cena, manifestaron su pesar y compartieron mensajes emotivos en redes sociales.
Por fuera del mundo de la lucha, Sylvester Stallone, el expresidente Donald Trump y celebridades del entretenimiento como Snoop Dogg o Mark Wahlberg también expresaron su dolor. Trump, con quien Hogan compartía simpatías ideológicas, escribió: “Perdimos a un verdadero americano, un guerrero y una leyenda. MAGA all the way”.
El legado de una leyenda
Nacido en Augusta, Georgia, en 1953, Hulk Hogan debutó como luchador profesional en los años 70, pero su explosión llegó en la década del ’80, cuando se convirtió en el rostro visible de la WWE y en símbolo de una generación.
Protagonista de rivalidades históricas, como la que mantuvo con André the Giant, y figura de eventos emblemáticos como WrestleMania III, Hogan cosechó al menos seis títulos mundiales y fue incorporado al Salón de la Fama de la WWE en 2005 (y nuevamente en 2020 como parte del grupo nWo).
Más allá del cuadrilátero, incursionó en el cine (Rocky III, Mr. Nanny) y en televisión con el reality Hogan Knows Best. Su imagen rubia, su musculatura y su frase de batalla «Whatcha gonna do when Hulkamania runs wild on you?» se volvieron íconos globales.
Controversias y últimas apariciones
En 2015, Hogan fue objeto de una grave controversia luego de que se filtraran comentarios racistas en un audio privado. Ese episodio provocó su salida temporal del Hall de la Fama y su alejamiento de la WWE. Sin embargo, fue reincorporado en 2018, con pedido público de disculpas incluido.
Hasta el final de su vida, continuó vinculado a la escena de la lucha libre y participaba esporádicamente en eventos especiales. También había retomado su exposición en redes sociales y presentaciones públicas, aunque con menor frecuencia.
Una figura irreemplazable
La muerte de Hulk Hogan marca el fin de una era. Su impacto en el deporte espectáculo es comparable al de Muhammad Ali en el boxeo o Michael Jordan en el básquet. Fue mucho más que un luchador: fue un fenómeno cultural, un símbolo de una época y un ícono para millones de personas en todo el mundo.
Hoy, la comunidad del wrestling lo despide con dolor, pero también con gratitud por una carrera que redefinió los límites del entretenimiento deportivo.





